
El brasileño Felipe Massa (Ferrari) tiene una relación muy especial con el circuito de Estambul, ya que ayer logró su tercera victoria consecutiva en el Gran Premio de Turquía.
La de ayer fue la séptima victoria de Massa en su carrera deportiva. Con este triunfo se sitúa en segunda posición del campeonato del mundo, igualado a puntos con el británico Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes), que fue segundo, y a siete de su compañero de equipo el finlandés Kimi Raikkonen, que fue tercero.
Otra de las gratas sorpresas de este gran premio fue la actuación de Fernando Alonso (Renault). En la salida, el asturiano volvió por sus fueros y desde la séptima plaza de la formación de salida a la segunda curva había ganado tres posiciones. Primero se deshizo del australiano Mark Webber (RBR-Renault), luego del finlandés Heikki Kovalainen (McLaren-Mercedes), autor de una salida horrible y que además se tendría que parar a cambiar una rueda pinchada en la primera vuelta, y por último de Raikkonen después de luchar rueda con rueda en la curva inicial.
La carrera iba a ser neutralizada inmediatamente, porque el italiano Giancarlo Fisichella (Force India) que partía desde el último puesto, frenó muy tarde en la primera curva y se llevó por delante al japonés Kazuki Nakajima (Williams-Toyota) al que adelantó por el aire, para poder limpiar la pista y retirar los coches.
En cuanto se liberó la carrera en la tercera vuelta, Raikkonen pasaba con relativa facilidad a Alonso, que iba a ser el primero en detenerse a repostar y cambiar neumáticos.
En esta operación perdió una posición frente al alemán Nick Heidfeld (BMW), al que podía seguir con facilidad y lo principal es que tenía controlado a Webber en la lucha por ser el primero de los perseguidores.
En cabeza la primera posición cambiaba a medida que se iban produciendo las operaciones para repostar y la sorpresa la daba Hamilton, que en una jornada con temperaturas bajas iba a optar por una táctica de tres paradas, que le excluía de la lucha por la victoria.
Al final Massa lograba de nuevo la victoria en su circuito fetiche, tres “poles” y tres triunfos, por delante de Hamilton y de un conservador Kimi Raikkonen, que en las últimas vueltas se conformó con el tercer puesto en el podio.
Fernando Alonso terminaba en la sexta posición, volvía a puntuar después de dos carreras sin hacerlo -Bahrein y España-, gana un puesto en la clasificación del Mundial y la alegría de comprobar que su Renault ya es el primero de los no favoritos, tras las innovaciones de Barcelona.
Vía Publico
