
No me he podido resisitir a poneros esta imagen, un coche con un caballo de potencia, además literal. El esfuerzo de este equino consigue que el Naturmobil se desplace, aunque lo raro del caso es que viaja en el interior del vehículo como un pasajero más.
¿Cómo funciona este Naturmobil? Pues muy sencilo. El caballo camina sobre una banda que se desplaza bajo sus patas, produciendo energía suficiente para que el coche avance. Cuando el sensor de temperatura detecta que el animal está demasiado cansado, la cinta transportadora se detiene durante 20 minutos, durante los cuales funciona con una batería adicional (recargada con la misma energía que impulsa el automóvil).
Combinado con una carrocería ligera fabricada en policarbonato es posible alcanzar los 80 kilómetros por hora, aunque la velocidad de crucero habitual sea de 20 kilómetros por hora. Su inventor es un ingeniero iraní llamado Abdolhadi Mirhejazi, que ha empleado 26 meses de su vida en construir este ingenio automovilístico.
Mirhejazi ya lo ha exhibido en Génova (Italia), siendo Pittsburg (California, Estados Unidos) su próxima parada en el mes de junio.
Vía tuexperto.com
