
Ya os avisamos de que el Gran Premio nocturno de Singapur sería espectacular. Lo que no esperábamos es que Fernando Alonso (Renault) ganara la primera carrera nocturna de la Fórmula 1.
El piloto asturiano se alzó vencedor y obró el milagro en el Gran Premio de Singapur, tras imponerse contra todo pronóstico en una accidentada carrera que le vuelve a llevar a la gloria después de sumar su primera victoria de la temporada por delante de Nico Rosberg (Williams-Toyota) y Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes), segundo y tercero, respectivamente.
Fernando Alonso tuvo mucha suerte en la carrera, pero también demostró su pericia en momentos delicados. Paradojicamente, el español se benefició del accidente que sufrió su compañero Nelson Piquet, que posibilitó la entrada en pista del ’safety car’ a falta de 47 vueltas para el final.
Alonso, que había salido decimoquinto se ubicó en la sexta posición. Por su parte, Rosberg lideraba con Trulli y Fisichella por detrás, además de Kubica y Alonso.
El español estaba tranquilo pues sabía que el primero y el cuarto debían ser penalizados por haber repostado cuando no podían. Este ’stop & go’ dejó a Alonso en tercer lugar, y ya había cargado su R-28 con suficiente gasolina como para tener que hacer una última parada en el tramo final.
Así, con la entrada en ‘boxes’ de los dos italianos, Alonso lideraba una carrera esperpéntica en la que cada vez iba más rápido y que acabó ganando. En la lucha por el Mundial, Hamilton se benefició del patético Gran Premio de todo el equipo Ferrari.
Vía Europa Press